Saturday, August 21, 2010

Actividades favoritas




Como artesana, me encantan las labores creativas. Una de ellas es el dibujo / pintura con lápices de color y tiza pastel. Comparto con ustedes algunas de mis obras. Espero que les gusten. :)

Sunday, August 15, 2010

Eventos que desafían la lógica

Como parte de nuestras tareas para Sistemas de Razonamiento Jurídico II, el profesor nos pidió que escribiéramos sobre eventos o experiencias que desafían la lógica. Comparto estos con ustedes:

1) Por varios años me tocó vivir en Buenos Aires de Puntarenas, en la zona Sur de este país. Ahí viví en la zona residencial de la compañía PINDECO, una productora de piñas de exportación perteneciente a la transnacional Del Monte. De todos era bien conocido que tanto creyentes como no creyentes experimentaban cosas extrañas en una de las casas que se había construído en la zona residencial en cuestión para alojar a los profesores que contrataba la escuela y colegio perteneciente a PINDECO. Dicen los que habitaban esa casa que, sin importar la hora, pasaban cosas extrañas. Por ejemplo, el tubo de la pila de la cocina, del cual se habían asegurado de cerrar bien, de pronto oían que se abría solo y se lo encontraban abierto. En otra ocasión, una de las profesoras que estaba ahí, y que se encontraba sola, de pronto se encontró encerrada (con llave), sin poder salir de una de las habitaciones. Tuvo que esperar a que llegara otro de sus colegas a sacarla, y poco después de ese susto, renunció a su puesto. Antes de que esas tierras pertenecieran a la compañía PINDECO, dice la gente que en Buenos Aires había muchos brujos, y que se practicaban ritos extraños en ese pueblo. También decía la gente que, sin saberlo hasta después de terminada, la casa esta de los profesores había sido construída sobre lo que antiguamente había sido un cementerio indígena, y que por eso era que sucedían las cosas extrañas ahí. En ninguna de las otras casas de la zona sucedían esas cosas, sólo en esa en particular, porque era la que justamente se había construído sobre el cementerio. Pero aún el profesor más escéptico y poco "creyencero" quedaba convencido de que en esa casa pasaban eventos inexplicables con unos pocos días de alojarse ahí.

2) Hace poco ví un documental en National Geographic sobre los perros. En ese documental, una señora decía que ella siempre sabía cuándo iba a llegar su esposo porque invariablemente, 5 minutos antes de que llegara el señor, sus tres perros se iban a esperarlo detrás de la puerta. Al parecer, el fenómeno no podía atribuirse a la costumbre, pues el señor tenía un trabajo en que su hora de salida era variable. Al parecer, el señor trabajaba en un puesto financiero o contable de una empresa grande, en donde no podía irse hasta tanto no quedaran cerradas y al día todas las transacciones, de ahí que su hora de salida variara dependiendo de la cantidad de trabajo que hubiera habido durante el día en la empresa para la que laboraba. No había una explicación lógica, razonable y satisfactoria para explicar cómo hacían los perros para saber que su amo estaba por llegar desde antes de que al señor lo pudieran ver, oír u oler antes de llegar a su casa. Sin ir muy lejos, mi madre dice que mis dos perritas salchicha pasan la mañana tranquilas, pero que varios minutos antes de que llegue yo al portón de la casa, empiezan a gemir y a rascar la puerta, lo cual le indica a mi mamá que estoy por llegar. Y yo tampoco tengo una hora fija de llegar a casa...

El Conductor del Carro

Durante nuestra primera clase de Sistemas de Razonamiento Jurídico II, se nos planteó un (metafórico) carro tirado por dos caballos y se nos pidió reflexionar sobre él. Se nos explicó que el carro representa nuestro cuerpo y los caballos nuestra mente. También se nos dijo que este carro no puede ir a la deriva y que por lo tanto necesita de un conductor y se nos preguntó que quién podría ser ese conductor.
En un inicio, yo pensé que ese conductor era la razón, pues usualmente es la razón a quien le atribuímos el gobierno de nuestras emociones y de nuestras ideas. Sin embargo, me dí cuenta de que el conductor no podía ser la razón porque la razón también es parte de los pensamientos, pertenece a la esfera de la mente, o sea, es "parte" de uno de los caballos.
Meditándolo mejor, me puse a pensar qué sería lo que no es parte del cuerpo físico, las emociones y los pensamientos, pero que a la vez sea parte integral de la persona humana y caí en la conclusión de que tendría que ser el alma. Se supone que ya con eso tendríamos cubiertas las tres partes o esferas esenciales de un ser humano: el cuerpo (representado por el carro), la mente (representada por los dos caballos, el de las emociones y el de las ideas /pensamientos)y el conductor, que representaría el alma y la esfera de lo espiritual.
Yo estoy convencida de que el alma existe. Hay algo más que el cuerpo, que el simple funcionamiento "mecánico" de los órganos, que nos hace ser lo que somos. Tampoco la vida se reduce a las emociones, sentimientos y pensamientos, que podrían verse como los resultados de las sinapsis de las fibras nerviosas. Definitivamente hay "algo" más; un algo extracorpóreo, que en algún momento se "incorpora" en nuestro cuerpo y nuestra mente antes de nacer, y que nos deja al momento de morir. Es una parte indispensable de todos nosotros, de todos los seres vivos, diría yo. Aunque suene un poco tétrico, si uno ve una persona acabada de morir, todo lo material está ahí. Instantes después de la muerte, el cuerpo aún está íntegro, pero falta ese hálito de vida, eso que lo hace "funcionar", eso que hace que un instante sea un ser humano y que instantes después, cuando falta, sea un cadáver. Y por eso para mí es innegable el alma.
Por otro lado, también tuve una experiencia personal que, para mí, fue muy especial, pues aunque suene increíble, me sucedió que ví y supe el momento en que mi hijo menor empezó su vida, en que su alma se incorporó a su diminuta existencia, concebida no hacía demasiado tiempo antes de que eso sucediera. Me encontraba sola, y de pronto ví descender, a través del cielo raso de la habitación una especie de rocío o vapor finísimo, de color plateado, que cayó muy suave y lentamente sobre mi persona. En ese momento me dí cuenta, sin necesidad de exámenes médicos ni ninguna otra prueba, que iba a ser mamá de nuevo (ya tenía 3 hijos para entonces. Y supe que la vida de quien ahora se llama Peter había iniciado, y ya no era un grupo de células, sino un ser humano completo. No lo soñé; estaba completamente despierta, y consciente. Considero que esa fue una vivencia muy especial y muy particular, un privilegio y un obsequio, si se quiere, el haber podido vivir ese momento. No pido que nadie me crea; queda al libre albedrío de los demás creerme o no. Pero que fue una vivencia que me marcó para toda la vida, definitivamente la fue.
Volviendo al tema, y para concluír, yo digo que el metafórico conductor de nuesto carruaje no es otra cosa que nuestra alma, la parte espiritual que hay en todos nosotros, y que nos acompaña desde antes de nacer hasta (por lo menos) el momento de nuestra muerte.