Como parte de nuestras tareas para Sistemas de Razonamiento Jurídico II, el profesor nos pidió que escribiéramos sobre eventos o experiencias que desafían la lógica. Comparto estos con ustedes:
1) Por varios años me tocó vivir en Buenos Aires de Puntarenas, en la zona Sur de este país. Ahí viví en la zona residencial de la compañía PINDECO, una productora de piñas de exportación perteneciente a la transnacional Del Monte. De todos era bien conocido que tanto creyentes como no creyentes experimentaban cosas extrañas en una de las casas que se había construído en la zona residencial en cuestión para alojar a los profesores que contrataba la escuela y colegio perteneciente a PINDECO. Dicen los que habitaban esa casa que, sin importar la hora, pasaban cosas extrañas. Por ejemplo, el tubo de la pila de la cocina, del cual se habían asegurado de cerrar bien, de pronto oían que se abría solo y se lo encontraban abierto. En otra ocasión, una de las profesoras que estaba ahí, y que se encontraba sola, de pronto se encontró encerrada (con llave), sin poder salir de una de las habitaciones. Tuvo que esperar a que llegara otro de sus colegas a sacarla, y poco después de ese susto, renunció a su puesto. Antes de que esas tierras pertenecieran a la compañía PINDECO, dice la gente que en Buenos Aires había muchos brujos, y que se practicaban ritos extraños en ese pueblo. También decía la gente que, sin saberlo hasta después de terminada, la casa esta de los profesores había sido construída sobre lo que antiguamente había sido un cementerio indígena, y que por eso era que sucedían las cosas extrañas ahí. En ninguna de las otras casas de la zona sucedían esas cosas, sólo en esa en particular, porque era la que justamente se había construído sobre el cementerio. Pero aún el profesor más escéptico y poco "creyencero" quedaba convencido de que en esa casa pasaban eventos inexplicables con unos pocos días de alojarse ahí.
2) Hace poco ví un documental en National Geographic sobre los perros. En ese documental, una señora decía que ella siempre sabía cuándo iba a llegar su esposo porque invariablemente, 5 minutos antes de que llegara el señor, sus tres perros se iban a esperarlo detrás de la puerta. Al parecer, el fenómeno no podía atribuirse a la costumbre, pues el señor tenía un trabajo en que su hora de salida era variable. Al parecer, el señor trabajaba en un puesto financiero o contable de una empresa grande, en donde no podía irse hasta tanto no quedaran cerradas y al día todas las transacciones, de ahí que su hora de salida variara dependiendo de la cantidad de trabajo que hubiera habido durante el día en la empresa para la que laboraba. No había una explicación lógica, razonable y satisfactoria para explicar cómo hacían los perros para saber que su amo estaba por llegar desde antes de que al señor lo pudieran ver, oír u oler antes de llegar a su casa. Sin ir muy lejos, mi madre dice que mis dos perritas salchicha pasan la mañana tranquilas, pero que varios minutos antes de que llegue yo al portón de la casa, empiezan a gemir y a rascar la puerta, lo cual le indica a mi mamá que estoy por llegar. Y yo tampoco tengo una hora fija de llegar a casa...
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment